Guggenheim Museum-Metropolitan Museum of Art (MET)-Central Park-The Lego Store-Subida al Rockefeller-Cathedral St. John the Divine-Misa Gospel en Harlem

Amanece un nuevo día sin apenas dormir. Nueva York es la ciudad que nunca duerme y nosotros con ella, entre la agenda tan apretada que llevamos y la insonorización de la habitación estamos durmiendo entre 4 y 5 horas todos los días, y el cansancio empieza a hacer mella. Pero esto no nos detiene para desayunar en nuestro habitual sitio de todos los días y cargar bien las pilas desde la mañana tempranito. Hoy se nos van los ojos al comprar el desayuno con unas tablas de quesos variados inmensa, así que decidimos comprarla para picotear algo a media mañana.

Tras cargar las pilas, cogemos el metro, como siempre en la cercana Times Square, y nos dirigimos hasta la parada de metro 86th Street. Nuestra primera parada es el museo de Guggenheim, pero aunque tenemos la entrada incluida en el New York City Pass, no tenemos tiempo para visitarlo. Lo dejamos pendiente para la próxima visita.

Dejamos a un lado Central Park y el inmenso lago, y recorremos la Quinta Avenida por su lado menos comercial y más cultural, hasta llegar al Metropolitan Museum, nuestra primera visita del día.

Entrada del Metropolitan Museum de New York
Entrada del Metropolitan Museum de New York.

Tenemos incluida la entrada con el New York City Pass, así que pasamos sin mayor problema, hasta que llegamos al control de seguridad. No está permitida la entrada de alimentos, y nosotros con nuestro antojo de quesos. Así que parte del equipo se van a esconderlos a algún lugar sin que parezca un paquete sospechoso, ya que nos da pena tirarlo.

Entrada al Metropolitan Museum desde uno de los laterales
Entrada al Metropolitan Museum desde uno de los laterales.

Una vez estamos todos dentro, nos hacemos con un mapa de las zonas y aunque ya nos han avisado que es inmenso y podemos dedicarle varios días, no imaginábamos que fuera tan grande. Somos muchos y a cada uno nos interesa más ver unas salas que otras, así que decidimos dividirnos y quedar en la entrada a una hora determinada.

Si os gusta el arte este es vuestro sitio. Nosotros le dedicamos aproximadamente unas 2 horas. Sabemos que es muy poco tiempo, pero queremos ver muchas cosas en esta gran ciudad.

Cuadros, esculturas, tapices, banderas, arte abstracto, incluso nos encontramos un Templo Egipcio dentro de este museo y un jardín Japonés. No escatiméis en horas si os apasiona este mundo, porque realmente merece la pena visitarlo.

Dibujos sobre la vida en Egipto en el Metropolitan Museum de New York
Dibujos sobre la vida en Egipto en el Metropolitan Museum de New York.

Nosotros comenzamos la visita por la zona de Egipcio, que a mi personalmente me apasiona bastante. Aquí nos encontramos con el Templo Dendur es casi idéntico al Templo que tenemos en Madrid, el Templo de Debod. Ambos fueron regalados por el gobierno de El Cairo tanto a Estados Unidos como a España respectivamente por la colaboración que ambos países tuvieron en la reubicación del Templo de Abu Simbel, en las proximidades del Nilo.

Templo de Dendur dentro del Metropolitan Museum de New York
Templo de Dendur dentro del Metropolitan Museum de New York.
Templo de Dendur dentro del Metropolitan Museum de New York
Templo de Dendur dentro del Metropolitan Museum de New York.
Esfinge dentro del Metropolitan Museum en New York
Esfinge dentro del Metropolitan Museum en New York.

Y ya aquí el grupo se dividió para visitar unas salas u otras.

Una sala en el Metropolitan Museum de New York
Una sala en el Metropolitan Museum de New York.

Así que poquito a poco vamos recorriendo las numerosas salas pasando de los tesoros de la antigüedad clásica, pinturas y esculturas de los grandes maestros europeos, Rafael, Tiziano, El Greco, Rembrandt, Velázquez, Picasso, pasamos al arte africano, asiático, Oceanía, Oriente Medio, bizantino e islámico. Y después al arte impresionista y Post impresionista.

Interior del Metropolitan Museum de New York
Interior del Metropolitan Museum de New York.

Vemos desde fachadas de edificios, la puerta de la Catedral de Valladolid hasta salas llenas de banderas, una capilla dentro del museo, un patio andaluz, un jardín japonés, etc. Así que el Metropolitan Museum no es un museo al uso, y no sólo encontraremos obras de arte y esculturas.

Interior del Metropolitan Museum de New York
Interior del Metropolitan Museum de New York.
Interior del Metropolitan Museum de New York
Interior del Metropolitan Museum de New York.
Jardín japonés en el Museo Metropolitano de New York
Jardín japonés en el Museo Metropolitano de New York.

Un sinfín de obras después y muchas fotos en las tarjetas de memoria, y ya cansados decidimos abandonar el museo.

Tanto arte nos ha dejado hambrientos, eso y que el Museo no es precisamente pequeño y hemos andado lo nuestro. Así que recuperamos nuestra bandeja de quesos que también estaba escondida en Central Park. Retomamos fuerzas mientras una simpática ardilla nos ronda bien cerca a ver si cae algo. Y como no terminamos dándole algún trocillo de queso.

Ardilla hambrienta en Central Park
Ardilla hambrienta en Central Park.

Iniciamos nuestro recorrido por Central Park. Es una lástima que no podamos alquilar unas bicis, porque no todos los miembros del grupo saben. Así que nos toca un paseíto.

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Decidimos ver lo más representativo del parque. Y empezamos bordeando, con mapa en la mano, la zona del lago.

Vista de New York desde el lago
Vista de New York desde el lago

Nos asomamos a todos los miradores que encontramos, paseamos sin rumbo fijo dejando que nuestros pies nos descubran lo que tenemos que ver. Disfrutamos durante todo el camino de las ardillas que corren a nuestro paso. Y también de la flora autóctona del lugar.

Bonitas flores en Central Park
Bonitas flores en Central Park.
Unas setas muy raras en Central Park. Seguro que son venenosas.
Unas setas muy raras en Central Park. Seguro que son venenosas.

Cuando nos cansamos de pasear cogemos el mapa nuevamente y vamos a ver lo que nos queda pendiente.

Recorriendo Central Park en New York.
Recorriendo Central Park en New York.

Y llegamos al Castillo, donde hay unas bonitas vistas del Parque con los rascacielos de fondo.

Castillo dentro de Central Park
Castillo dentro de Central Park.
Vistas desde el Castillo de Central Park
Vistas desde el Castillo de Central Park.
Rincones muy fotogénicos en Central Park
Rincones muy fotogénicos en Central Park.

Buscamos la estatua de Alicia en el País de las Maravillas y nos sorprende su gran tamaño.

Estatua de Alicia en el País de las Maravillas
Estatua de Alicia en el País de las Maravillas.

Aquí vemos una cafetería al aire libre, y aprovechamos a comer unos sándwiches económicos.

Después continuamos paseando por Central Park y llegamos a la fuente, que muchos creen que era la que utilizaron para grabar la introducción de la famosa serie de Friends. Pero corroboramos este dato, y realmente fue parte del escenario de rodaje dentro de un estudio de Los Ángeles. Aunque os adelanto que veremos algo aún más conocido de esta mítica serie 😉

Fuente en Central Park, en New York
Fuente en Central Park, en New York.

Aquí nos quedamos un rato escuchando a un grupo variopinto, cuyas manos tocaban los instrumentos de tal manera que durante unos minutos nos trasladamos a los mejores conciertos de música clásica del mundo.

 

Cogemos el metro en la 77th Street y nos dirigimos hacia la estación de metro 47-50th Steet Rockefeller Cnt.

Queremos visitar el mirador de este mítico edificio, el Top of The Rock.

Rockefeller de New York
Rockefeller de New York.

Antes nos damos una vuelta por la tienda de Lego Store, y nos hacemos unas fotos con las construcciones que tienen, aunque en comparación es muy pequeña, y las construcciones son mejores y mas impresionantes en la tienda de ToysRus.

Estatua de la Libertad en Lego Store de New York
Estatua de la Libertad en Lego Store de New York.

Aquí aprovecho a comprar un llavero de Hulk a una personita muy importante para mi a día de hoy 😉

Cuando vamos a comprar las entradas para el Top of The Rock, nos indican que sólo podemos subir en grupos, y en este momento está subiendo un grupo y el cual está completo. La próxima visita es en 45 minutos, y tampoco podemos sacar las entradas hasta que no vayamos a subir. Así que hemos perdido un tiempo precioso en la tienda de Lego y ahora toca esperar.

Así que nos reorganizamos rápido para ver qué podemos hacer en estos 45 minutos. El grupo se divide y unos se van a la tienda de Nintendo, donde aprovechan a hacerse fotos con las diferentes figuras de videojuegos muy conocidos, y Marga y yo nos quedamos en el Rockefeller Center descansando e intentado pillar wifi gratuita, aunque aquí no recibimos la señal. Así que nos quedamos observando el trasiego de la gente a estas horas.

Unos minutos antes de la hora que nos habían indicado estamos en la taquilla para sacar nuestras entradas, no vaya a ser que nos quedemos sin entrada otra vez.

El Rockefeller es muchísimo menos turístico que su competidor el Empire, y ésto se nota entre otras cosas en las colas de acceso. Aquí apenas hay gente delante nuestra para sacar las entradas y menos para subir.

Subimos con nuestro grupo y vamos viendo por las diferentes plantas una  exposición de fotografías antiguas y nos van contando como fue la construcción de este increíble rascacielos.

Aquí podéis reservar entradas para el Top of The Rock

IVistas a través de los cristales de Seguridad de la planta 67 del Rockefeller
Vistas a través de los cristales de Seguridad de la planta 67 del Rockefeller.

Las vistas sin lugar a dudas no defraudan. Y si me admitís un consejo, mucho mejores que desde el Empire. Sé que hay que subir al Empire porque las visita es obligatoria. Pero subir a éste también es obligatorio. Así que sólo podéis subir a uno, subir al Rockefeller. Todo son ventajas; Mejores vistas, mejor precio, menos turistas y por supuesto, podemos ver desde aquí el propio Empire State Building.

Vistas de Central Park desde el Top of the Rock en New York
Vistas de Central Park desde el Top of The Rock en New York.

No hay gran diferencia en cuanto a vistas desde la planta 67 y la 69, que son los dos miradores en los que nos podemos entretener, ya que ambos están protegidos por unos cristales de seguridad, que a su vez hacen la función de cortavientos, que a 360 metros de altura no es poco.

Vistas del Empire State Building desde el Top of the Rock en New York
Vistas del Empire State Building desde el Top of The Rock en New York.

Así que nos detenemos poco en la planta 69 y cogemos un último ascenso para llegar a la planta 70.

Vistas del Empire State Building desde el Top of the Rock en New York
Vistas del Empire State Building desde el Top of The Rock en New York.

Y en la planta 70 desaparecen los cristales, por lo que las vistas son aún mejores. Y nosotros que nos esperábamos un enrejado con el que estábamos preparados para pelearnos para intentar conseguir unas fotos decentes como en el Empire, así que nos emocionamos un poco más de lo que ya estábamos con esta nueva perspectiva.

Vistas sin barrera visual desde la planta 70 del Rockfeller en New York
Vistas sin barrera visual desde la planta 70 del Rockfeller en New York.

El cielo amenaza tormenta, así que bajamos del Top of The Rock con miles de fotos de más en nuestras cámaras y vamos a refugiarnos al metro.

Hoy es miércoles y queremos ir a ver una misa Gospel. Sabemos que no es tan impresionante como ir en Domingo, pero no tenemos oportunidad de ir en éste día.

Llevamos 3 iglesias apuntadas donde hay misa Gospel los miércoles. Una la descartamos porque se encuentra demasiado metida en Harlem. Sabemos que Harlem es peligroso. En guías y foros no recomiendan pasar de la calle 140th Street, y las iglesias que hemos elegido están cerca de la 120th Street, que es dónde empieza Harlem, por lo que creemos que es una zona aún segura.

Antes de adentrarnos en Harlem, hacemos una parada en Cathedral Pkwy.

Aquí queremos ver la Catedral de St Juan el Divino, popularmente conocida como la San Juan la Inacabada o San Juan la Interminable por sus eternas reformas.

Catedral de St John the Divine en New York
Catedral de St John the Divine en New York.

La catedral fue diseñada en 1888 y comenzó su construcción en 1892. A lo largo de su historia ha estado sometida a cambios radicales en su estilo, y ha sufrido dos grandes interrupciones en su construcción durante las dos guerras mundiales. Originalmente fue diseñada en estilo neorrománico-neobizantino, siendo modificado su planteamiento a partir de 1909 a un diseño neogótico Después de un gran incendio ocurrido en 2001, fue cerrada para su restauración hasta noviembre de 2008 en que reabrió sus puertas. Actualmente sigue sin acabar, en un estado permanente de construcción y restauración continuo.

Catedral de St John the Divine en New York
Catedral de St John the Divine en New York.

No negaremos que es preciosa aunque esté sin acabar.

Como vamos muy justos de tiempo, decidimos no visitarla por dentro.

Continuamos caminando por Ámsterdam Avenue para adentrarnos en Harlem.

Por el camino vemos uno de los hospitales más importantes no sólo del país, sino del mundo entero, el Mount Sinaí.

La verdad es que por fuera no dice gran cosa, pero qué queremos es sólo un hospital.

Pasado un rato largo donde vemos que la distancia es más grande que lo que habíamos pensado en un primer momento, resulta que se nos va echando el tiempo encima. Y ya descartamos llegar a unas de las iglesias que teníamos apuntada porque íbamos tarde y sabíamos que una vez empezado el oficio no nos iban a dejar entrar. Así que continuamos buscando alguna de las otras dos.

Cuando llegamos a otra de las calles que teníamos apuntadas, esa iglesia no existe, y en la calle no parece que haya habido una Iglesia nunca, por lo que debe estar equivocada la dirección. Y nos embarcamos dirección de la tercera que tampoco conseguimos encontrar. Damos muchas vueltas y estamos desorientados. Guardamos las cámaras porque notamos que nos miran “mucho”. A partir de este momento no disponemos de fotos.

Empezamos a sentirnos un poco inseguros, cada vez nos estamos adentramos más en Harlem y ya está anocheciendo. En un momento dado nos salimos de una avenida más o menos principal que había y nos empezamos a asustar, porque encontramos gente fumando crack, las casas han cambiado y empezamos a ver barrios diferentes de los que habíamos visto ahora. Empezamos a notar que no somos bienvenidos en este sitio y aceleramos el paso. Se nota a la legua que somos turistas y estamos perdidos. Y este no es sitio para nosotros. Nos hemos adentrado más allá de la calle 150.

Y aunque en ningún momento nos sentimos amenazados, si sentimos un poco de miedo. Por fin salimos a una avenida principal y encontramos una iglesia donde va a empezar la misa, así que decidimos quedarnos que para eso hemos venido hasta aquí.

En la iglesia nos empezamos a relajar, pero prácticamente está vacía y no hay mucho turista. Un pequeño grupo que están a nuestra derecha, y una pareja de españoles que se sientan justo detrás.

Antes del inicio de la misa, vemos a la gente rezar y entrar en trance, literal. Nos quedamos alucinados. Y nos entra la risa. Intentamos no reír, sabemos que no es bien recibido, pero ver a la gente, incluso al párroco entrando en trance tumbado en el suelo debajo del altar, gritando, con los ruidos que hacían, no podemos parar de reírnos. Y disimuladamente hacemos alguna foto y vídeo.

Y al rato comienza la misa. Y dicen que dura 3 horas. No queremos estar tanto tiempo en esta zona, ya que cuando salgamos será muy de noche. Así que decidimos estar un rato.

La misa empieza y aunque no entendemos nada, es curioso como de pronto empieza a cantar toda la Iglesia.

Misa Góspel en New york

La verdad, no sabemos si todas las misas Góspel son así o la nuestra fue especial, pero está claro que marcó un antes y un después entre nosotros.

Cuando creemos que hemos visto suficiente, salimos a la calle. Y nos dirigimos al metro más cercano. Es muy tarde ya, y seguimos en zona “peligrosa”.

Así que cogemos el primer tren que pasa, y cuando nos damos cuenta, resulta que vamos en dirección contraria, adentrándonos más en Harlem. Salimos corriendo, literal, y tenemos que salir a la superficie para cambiar de tren. En New York hay muchas estaciones en las que no es posible cambiar de tren, y hay que salir a la calle y cruzar la acera, con el consecuente cambio de billete, ya que no es válido.

Aquí vemos ya mucha gente con muy mal aspecto. Pero no tenemos problema ya que es sólo cruzar la carretera.

Una vez en la dirección correcta, llegamos hasta Times Square, nuestra querida plaza de todas las noches.

Ya más relajados y con todos los planes del día hecho, nos dedicamos a entrar en las tiendas y dar rienda suelta a nuestro consumismo.

Estamos reventados después del día tan ajetreado que llevamos pero antes nos vamos a cenar.

Cada día, según salíamos del apartamento comentábamos que teníamos que comer en un Japonés que teníamos al lado del apartamento. Siempre está atestado de orientales por lo que creemos que es buena señal. Y siempre, siempre hay gente esperando para entrar, lo que es una señal aún mejor de que es un buen sitio para comer.

Habíamos dicho que hoy era el día, pero a la hora de cenar, parte del equipo andaba mosqueado y prefirieron coger algo para cenar en el apartamento. Y nuevamente el equipo Marga y Patry, unieron fuerzas para cenar en el japonés.

Y la verdad, fue un acierto total. La especialidad son los Ramen, una sopa japonesa muy contundente y con un montón de ingredientes. El sitio es un local muy estrecho y con pocas mesas. Pero el servicio muy bueno y atento. Pedimos un Ramen cada una y unas bebidas de té. En mi caso, té verde que no estaba bueno. Pero el Ramen estaba espectacular y de momento es el mejor que he probado en mi vida. Cuando vaya a Japón os cuento 😉

El sitio se llama Totto Ramen (366 W 52nd St), y buscando ahora en Trip Advisor (no recordaba el nombre), y veo que es un sitio muy recomendado. Así que la casualidad quiso que probáramos este sitio, y fue todo un acierto. Y de precio bastante razonable. Creo que pagamos como unos 8$ cada una por el Ramen y la bebida. Y realmente es un plato grande ya que en la foto no se aprecia el fondo del cuenco.

Platos de Ramen en Totto Ramen en New York
Platos de Ramen en Totto Ramen en New York.

Después de este delicioso plato, y tras un día muy completo, Morfeo no quiso dejarnos escapar y suerte que teníamos al lado el apartamento y en menos de 10 minutos estábamos metidas en nuestras camas.

Guia. Que ver en Nueva York en 7 dias

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3 comentarios en «Día 5 en Nueva York: Metropolitan Museum, Central Park, Rockefeller, Cathedral St. John the Divine y Misa Gospel en Harlem»

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