La Plaza Mayor de Madrid es una de las plazas más bonitas de toda España y tanto si vienes de visita a Madrid como si vives aquí, la visitarás en numerosas ocasiones. Y es que quien se puede resistir a ver esta plaza tan bonita todas las veces que puedas y disfrutar de su ambiente.

La Plaza Mayor, situada muy cerca de la Puerta del Sol, es una de las plazas más emblemáticas de Madrid.

Pero como toda buena plaza, no está exenta de historias curiosas y leyendas que hacen temblar hasta el más valiente.

En ocasiones nos gusta buscar la parte más misteriosa de un lugar y como ya hicimos con las leyendas de El Escorial, hoy te vamos a hablar de esas leyendas que esconde esta mítica plaza, la Plaza Mayor de Madrid. ¿Te vienes a descubrirlas con nosotros?

Historia de la Plaza Mayor

Las historia de la Plaza Mayor se remonta al siglo XVI, cuando en la confluencia de dos caminos (hoy en día Calle Toledo y Calle Atocha) a las afueras de la villa se celebraba el mercado principal de la villa y era conocida como Plaza del Arrabal. En esta época se construyo una casa porticada que regulaba el comercio en la plaza.

En 1561, Felipe II trasladó la corte a Madrid y encargó la remodelación de la plaza a Juan de Herrera. Todas las casas de las manzanas aledañas fueron derribadas para la construcción de la plaza.

El primer edificio en construirse fue la Casa de la Panadería que se inició en 1590.

En 1617, Felipe III encargó la finalización de las obras a Juan Gomes de Mora, que concluirá la construcción de la plaza en 1619.

Leyendas de la Plaza Mayor de Madrid

Ahora si, tras ponernos un poco en contesto os voy a contar algunas de las leyendas que circulan al rededor de esta plaza.

Hoy en día la Plaza Mayor, es sin duda una de las más bonitas de España y por ello siempre está atestada de turistas, amantes de los bocadillos de calamares y en Navidad aficionados a los belenes o los puestos de broma, pero no siempre ha sido este tipo de público el que visitaba la plaza.

Hace tres siglos era lugar de ejecuciones, muertes y sobre todo, mucha sangre. Hasta el año 1765, la Plaza Mayor fue el lugar elegido por la Inquisición para ajusticiar a los infieles.

Miles de personas exhalaron su último aliento en los soportales y sobre el suelo empedrado de esta maravillosa plaza durante los siglos XVII y XVIII. Tantas muertes rodearon a la plaza  de numerosas leyendas de fantasmas.

Las crónicas apuntan que el patíbulo se situaba en el Portal de Pañeros si eran ejecutados mediante garrote. Los que morían en la horca eran colgados frente a la Casa de la Panadería, mientras que en la Casa de la Carnicería morían los ajusticiados mediante hacha.

Los ajusticiados nobles podían escoger la muerte y la favorita entre ellos era ‘degollados por delante’

Una de las callejuelas de esta plaza se conoce como ‘Calle de la Amargura’ (aunque en realidad se llama Calle del 7 de julio). Y se conoce con este nombre porque era el último ‘paseíllo’ de los reos que iban a ser ejecutados en la plaza.

La «maldición» del fuego

Las leyendas sobre fantasmas comenzaron a aparecer tras el primer incendio que asoló la Plaza Mayor en 1631. Las llamas devastaron más de cincuenta casas durante los tres días que tardaron en extinguirlas. Los madrileños pensaron que el fuego era una maldición del mismisimo Diablo, que habían enviado a la tierra los ajusticiados anteriormente en la misma plaza. Por ello comenzaron a poblar la zona con imágenes de vírgenes y santos.

Espectros paseando por la noche sin ningún pudor, extraños lamentos nocturnos, cambios de temperatura y percepción de malos olores. No son pocos los grupos de curiosos y amantes de lo oculto que organizan recorridos por la zona para intentar buscar alguna pista del fantasma que lleva tres siglos velando por los rincones del cuadrilátero más famoso –y con más historia– del centro de Madrid.

Cirilo, el fantasma más famoso de la Plaza Mayor

La más destacada es la de Cirilo, considerado como el fantasma principal de la Plaza Mayor. Dicen que si no lo has visto, no has estado nunca en la Plaza Mayor.

Cirilo, el fantasma, fue uno de los primeros ajusticiados en la Plaza Mayor y además un tiempo después de su muerte, se demostró que era inocente del cargo que le acusaban.

Pues bien, este fantasma tiene por costumbre aparecerse a aquellos rezagados que cruzan la plaza a altas horas de la madrugada, cuando apenas hay gente bajo sus soportales. Dicen que los borrachos o los turistas despistados son sus víctimas preferidas. Y todos sabemos que los borrachos no mienten, ¿verdad?

La historia de los curas asesinos del Callejón del infierno

En esta plaza ha habido tres grandes incendios. El de 1662 fu el más grave, produjo trece víctimas. A este lugar se le conoce por este motivo como ‘Callejón del infierno’. Y es aquí, en este callejón, en donde vivieron dos curas que se convirtieron en asesinos, aunque solo uno de ellos consiguió su objetivo.

El primero de ellos, Martín Merino, intentó apuñalar a la reina Isabel II en 1852 en su camino hacia la Basílica de Atocha.

Por suerte, el estilete del sacerdote resbaló en el corsé de la reina lo que le salvó de una muerte segura.

El otro cura, Cayetano Galeote, que también vivió en el Callejón del Infierno, si consiguió su objetivo. En 1886 mató de tres disparos al obispo Narciso Martínez en la puerta de la colegiata de San Isidro.  Según él, lo mató porque se sentía apartado de la Diócesis. No fue ejecutado en la plaza, sino que terminó ingresado en un psiquiátrico.

Hasta aquí algunas de las leyendas que circular por esta mítica Plaza que no te puedes perder en tu visita a Madrid.

Dónde comer en la Plaza Mayor

Bocadillo de Calamares de La Campana

La Plaza Mayor es uno de los lugares más turísticos de Madrid, y por tanto es complicado encontrar un sitio donde comer que cumpla las tres B, Bueno, bonito y barato.  La mayoría de los sitios son sitios para turistas, que los de Madrid nunca pisaríamos.

Pero tranquilo que te vamos a contar dónde comer en la Plaza Mayor y además algo muy madrileño.

No puedes venir a Madrid y no probar algo tan típico como sus bocadillos de calamares.

Si, como lo lees, en Madrid no tenemos mar, pero uno de sus platos más famosos es un bocadillo de calamares.

Nosotros te contamos nuestro sitio preferido, que se encuentra justo en la Plaza Mayor.

Se trata de La Campana, nuestro lugar preferido y donde creemos hacen los mejores bocadillos de calamares de todo Madrid.

Nuestro consejo, que lo pidas para llevar, ya que el local es muy pequeñito y suele estar a rebosar. ¿Y qué mejor lugar que la Plaza Mayor para comérselo?

La Campana se encuentra en la Calle Botoneras, 6. En uno de los laterales de la Plaza Mayor. No te costará dar con él, porque seguro que ves la larga cola que se forma. Pero suele ir bastante rápido, sobre todo si pides para llevar. Te recomendamos esperar y que los pruebes.

Y no cometas el error de “elegir” otro sitio para probar este mítico bocadillo. Nosotros lo hicimos una vez, porque encontramos La Campana cerrada, y los bocadillos no tenían nada que ver, el doble de caros, grasientos y con mucha menos cantidad. Haznos caso, que de comer algo sabemos. 😉

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