Cuevas del Tito Bustillo, Pinturas Rupestres en Ribadesella

Ribadesella es una localidad de Asturias muy famosa por la producción de sidra, pero hoy no venimos aquí a beber su sidra (al menos de momento) si no que venimos a visitar las increíbles cuevas del Tito Bustillo, es uno de los conjuntos rupestres mundiales del arte paleolítico.

El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, reconocía el arte rupestre paleolítico de las cuevas de Altamira en 1985 y extendió esta declaración a otras 17 cuevas del norte de España en el 2008, entre las que se encuentra la cueva del Tito Bustillo.

Ribadesella, las cuevas del tito Bustillo de las mas impresionantes de arte paleolítico

Estas cuevas se han incluido en la Lista de Patrimonio Mundial dado que conforman un conjunto representativo del arte rupestre desarrollado en toda Europa durante el Paleolítico Superior, reflejo de las primeras expresiones artísticas a través de la pintura y grabado y un testimonio de la historia y cultura de la humanidad.

Historia del descubrimiento

En abril de 1968, un grupo de escaladores de Torreblanca junto con dos jóvenes riosellanos descendieron por una pequeña sima conocida como Pozu´l Ramu. Durante su incursión descubrieron dos de los conjuntos artísticos más importantes, el Camarín de las Vulvas y el Panel Principal.

El descubrimiento tuvo una gran repercusión mediática local, nacional e internacional. La calidad y cantidad de las obras descubiertas era comparable a los yacimientos más importantes descubiertos en Europa hasta la fecha.

A los pocos días del hallazgo, uno de sus protagonistas, Celestino Fernández Bustillo, falleció en un accidente de montaña, hecho que motivó que se rebautizara la cueva del Pozu´l Ramu como cueva de Tito Bustillo.

Como llegar a las cuevas del Tito Bustillo

La entrada a la Cueva de Tito Bustillo se encuentra situada a escasos 300 metros del Centro de Arte Rupestre. Y si tienes reservada tu entrada es necesario pasar antes por aquí para que validen tu entrada.

El centro de Arte Rupestre se encuentra llegando desde la A8, bien llegando desde Cantabria (salida  319/Ribadesella) o bien desde Asturias ( Salida 326/Ribadesella)

Cómo comprar las entradas a las cuevas del Tito Bustillo

En nuestra visita habíamos comprado las entradas con antelación, porque al ser mes de Julio nos imaginábamos que iban a estar agotadas e hicimos bien. Porque cuando estuvimos allí vimos a varias personas que llegaban para preguntar y ya no quedaban disponibles. Así que lo mejor es comprar las entradas con antelación directamente desde la página web de La cueva del Tito Bustillo

Nuestra experiencia en las cuevas del tito Bustillo

Tras nuestro recorrido por Lastres llegamos a Ribadesella, antes de la hora que tenemos para visitar las cuevas. aunque hay que estar media hora antes de la hora de inicio de la visita para que nos la puedan canjear.

Tuvimos suerte y aparcamos en la misma calle del centro de visitantes.

Fuimos a tomarnos un helado para hacer tiempo y dar una vuelta. Pudimos ver Ribadesella desde otra perspectiva, al otro lado de la ría, con la marea baja.

Un poco antes nos acercamos al centro de Arte Rupestre para ver que nos vamos a encontrar en la visita aunque por muchas fotos que veas no te imaginas lo que te vas a encontrar en el interior de la cueva.

Una de las cosas que ver en Ribadesella es el hórreo que tienen a la entrada del pueblo. Seguramente sea uno de los más fotografiados de Asturias, debido al buen estado de conservación que tiene.

Qué ver en Ribadesella
El hórreo de Ribadesella, una de las cosas que ver.

El Hórreo es una construcción típica asturiana y gallega que servía como granero para guardar el trigo y las provisiones y mantenerlos alejados de la humedad tan característica de estas zonas húmedas, por este motivo siempre están en alto.

Tas dar una vuelta por Ribadesella, llegamos al Centro de Arte Rupestre y vamos abriendo boca para lo que nos vamos a encontrar después.

Accedemos a la cueva y ya nada más entrar alucinamos con lo que tenemos delante.

Pero es que esto no ha hecho nada más que empezar. No encontraremos grandes estalactitas ni estalagmitas, aunque alguna si veremos, pero no son tan llamativas como las que vimos en la Cueva del Soplao o las Cuevas del Águila. Esta cueva destaca por sus pinturas rupestres. Las pinturas prehistóricas datan desde el 33.000 hasta el 10.000 a. C.

Comenzamos viendo pequeñas manchas rojas en la pared que seguramente fueran pinturas que se hayan borrado.

El guía nos va mostrando pequeños detalles a un lado y otro del recorrido, y vamos in crescendo. viendo cérvidos, caballos, bisontes, grabados, hasta que llegamos llegamos a la sala del Panel central, donde todo el grupo y al unisono soltamos un sonoro: Ohhhhhh!

La sala del Panel Principal es la única visitable de la cueva y la más destacada, tanto por el número de representaciones del conjunto artístico como por su variedad técnica y estilística.

En esta sale se ha inventariado cerca de un centenar de representaciones, en las que predominaban los animales frente a los signos: 30 cérvidos, 13 caballos, 9 renos, 5 cabras, 4 bisontes, 1 uro, 2 animales indeterminados, 17 signos y 10 líneas de difícil interpretación. Imposible describir con palabras la sensación de estar contemplando estas pinturas de miles de años de antigüedad.

Nos hemos quedado todos anodados escuchando las explicaciones del guía y tras el plato fuerte nos indican que ya se ha acabado. Ya? tan pronto? La visita dura una hora, pero se nos ha pasado volando y ni nos hemos dado cuenta de cómo ha corrido el reloj.

Volvemos tras nuestros pies volviendo a ver todo lo anterior e intentándolo guardar en la retina para siempre…….

En la cueva, no se permiten fotografías. Cosa que entendemos porque la gente no respeta y no entienden el no hacer fotos sin flash, aunque también lamentamos por no poder llevarnos este recuerdo para siempre.

Así que sólo podemos llevarnos una foto de la entrada de la cueva. Aunque por una parte mejor, porque así no llevamos expectativas de lo que nos vamos a encontrar de la cueva y la sorpresa es mayor.

Si os pica la curiosidad en la red hay un montón de fotos del interior, pero nosotros hemos preferido no añadir ninguna. Ya os garantizamos que no le hacen justicia.

Tras el impresionante sabor de boca que ha dejado la cueva, es difícil que algo nos pueda sorprender. Quizá por ese motivo nos llevemos la desilusión mayúscula del viaje en la próxima parada.

La última para del día antes de llegar a nuestro alojamiento de hoy es la Playa de Gulpiyuri, ya en la localidad de Llanes.

Playa de Gulpiyuri, Llanes

La Playa de Gulpiyuri es una playa de interior que hasta hace muy poco era muy poco conocida pero que últimamente se está volviendo bastante conocida.

Nosotros llegamos por la tarde, auqneu todavia habia bastante sol, pero nos encontramos con la sorpresa que el parking estaba lleno y nos desviaron a unos 3 km para aparcar en el pueblo. Asi que nos toco un paseo por un paseo que aunque no es largo, se nos hizo eterno, porque prácticamente es un camino de tierra que no se ve nada.

Cuando llegamos a la playa, la encontramos con marea baja y apenas sin agua y quizá fue que después de la visita a la Cueva de Tito Bustillo y llevabamos las expectativas muy altas y suposo la gran decepcion del viaje.

Estábamos cansados, hacía calor, habíamos tenido que dar un paseo bastante largo y aburrido y nos lo encontramos lleno de gente y sin agua. Hoy vemos las fotos y no nos parece tanta ente, jijiji.

De hecho ni bajamos para verla de cerca. Quizá fue un error, pero en ese momento nos sentimos tan desilusionados que no nos apetecía.

lo que si hicimos fue seguir el sendero que va por detrás ( y por encima) de la playa de Gulpiyuri. Este sendero es una pequeña ruta que acaba en otra playa cercana, pero que va por arriba de los todos los acantilados. Aquí podéis consultarla.

Una ruta preciosa que desconocíamos y que por suerte hicimos un tramo. La verdad que en aquel momento no sabíamos que era una ruta tan sencilla, sino quizá la hubiésemos completado.

Hicimos un tramo viendo acantilados y nos sentamos un rato a ver cómo rompían las olas. Un momento de paz para el momento de frustración que había sentido hacía unos minutos.

Arenas de Cabrales

Finalmente y tras un largo día, llegamos a Arenas de Cabrales, donde haremos noche.

Qué ver en Arenas de Cabrales
Qué ver en Arenas de Cabrales

No nos da tiempo a ver mucho ya que llegamos a última hora del día, pero lo que si vemos son las vistas que tenemos desde nuestra ventana.

Así da gusto irse a dormir y sobretodo levantarnos mañana y lo primero que haremos será abrir la ventana para ver estas increíbles vistas.

Mañana continuamos con el viaje por Asturias y nos vamos a hacer una de las rutas más bonitas del mundo, La Ruta del Cares.

Guía y preparativos qué ver en Asturias en 6 días:

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