Comenzamos un nuevo día en Tallin, aunque hoy cambiamos de país por unas horas y nos vamos a conocer la capital de Finlandia, Helsinki. ¿Os venís a descubrir una de las capitales más al norte de Europa? Te contamos qué ver en un día en Helsinki en una excursión de un día desde Tallin.

Cómo llegar a Helsinki desde Tallin

Para llegar a Helsinki desde Tallin o viceversa, la mejor opción es en Ferry.

En los preparativos por las Capitales Bálticas os contaba todo los detalles.

Hay varios ferries que cubren de manera diaria este recorrido.

Nosotros cogimos con antelación los billetes porque al ser Agosto, no queríamos arriesgarnos a no tener billetes disponibles, aunque creemos que eso no es un problema porque el ferry es enorme, pero por si acaso mejor prevenir.

Nosotros compramos los billetes con la compañía Megastar, porque era los que mejor precio tenían y las horas nos cuadraban para pasar el día en Helsinki.

Los billetes nos costaron 86€ ida y vuelta los dos.

Salimos a las 7:30 del puerto de Tallin y llegamos a Helsinki a las 9:30. Y la vuelta la teníamos para las 19:30, con llegada a las 21:30 a Tallin, pero pudimos cambiarla y coger un ferry anterior.

Los precios dependen mucho de la época en la que viajéis y la antelación con la que lo cojáis, por lo que este precio puede ser únicamente orientativo.

Ferry desde Tallin. ¿Cómo es viajar en Ferry?

Para nosotros fue una experiencia muy positiva. Nunca habíamos viajado en ferry, ni siquiera en barco. Así que era nuestra primera vez.

Cuando llegamos al puerto, alucinamos con el tamaño del Ferry, y es que es casi del tamaño de un crucero. Nunca hemos viajado en crucero, pero desde luego tras la experiencia, nos ha encantado y estamos deseando probarlo.

El ferry tiene 10 plantas, donde hay varios restaurantes, salas de juegos, supermercado, cafeterías, zonas recreativas, etc y luego tiene varias cubiertas donde poder subir a respirar aire….. Ahora os avisamos que la temperatura en pleno verano, era muy baja. Muy baja. Y más cuando llegamos a Helsinki, que los termómetros marcaban 6º.

Una cosa que nos llamó mucho la atención es la cantidad de máquinas recreativas, especialmente tragaperras que había en todo el barco, aunque ya nos daremos cuenta que en Helsinki, no sabemos si será así en toda Finlandia, hay muchas máquinas y en los lugares más insospechados.

Creemos que aquí la ludopatía es un problema muy serio de la población.

Cuando esperábamos al ferry para salir de Tallin, nos dimos cuenta que muchos helsinguinos, volvían de fiesta de Tallin, y es que el tema de los precios es muy diferente de un país a otro. El alcohol en Tallin tiene un precio muy barato y más si se compara con el nivel de vida de Finlandia, que es mucho más alto, por lo que no es de extrañar verles en el ferry con cajas y cajas de botellas de alcohol.

Cuando entramos en el ferry, lo primero que hicimos fue investigar todas las plantas, a ver qué había en cada planta.

Encontramos un supermercado, que tenía caviar a un precio más que aceptable. Y no lo compramos por no estar todo el día con ello y porque necesita estar en frío. Pensamos en comprarlo a la vuelta y probarlo para la cena. Pero no tuvimos oportunidad. Pero si llegamos a saber que íbamos a pasar tanto frío lo hubiéramos comprado sin ninguna duda. También pensamos que el ferry de vuelta sería el mismo o parecido y podríamos comprarlo. En esto nos equivocamos también, porque volvimos en un ferry que no tenía que ver nada con este, mucho más pequeño y viejo.

Una vez ubicados buscamos un lugar donde desayunar, ya que había varios restaurantes y cafeterías por lo que tomamos buen sitio, para pasar las 2 horas.

En algún momento subimos a la cubierta, pero era tanto el frío que hacía que no duramos ni dos minutos. Aunque la vista saliendo del puerto de Tallin, no nos la podíamos perder.

¿Qué ver en Helsinki en un día?

Los ferris que llegan de Tallin o salen dirección Tallin, se encuentran en la West Terminal 1.

En el ferry nos hemos hecho con un plano de la ciudad de Helsinki .

Nos reciben unos 6º grados de temperatura que nos congelan las ideas. Mucho más frío que cuando salimos del puerto de Tallin.

Hay varios tranvías que nos acercan al centro de la ciudad, pero hace tanto frío que descartamos el esperarlos porque aún tardan un rato y decidimos ir caminando para entrar en calor.

Tardamos unos treinta minutos en llegar al centro.

Los tranvías que llegan al centro son el 7, el 9, M1 y M2

Bad Bad Boy

De camino al centro de Helsinki nos encontramos con esta curiosa fuente en la entrada de un centro comercial.

Bad Bad Boy está diseñada el escultor finlandés Tommi Toija y mide aproximadamente 8 metros.

Es curioso de ver ya que tiene una mirada picaresca y se encuentra orinando en plena calle.

Bad Bad Boy, una fuente muy original en Helsinki.

Tras el fresco paseo llegamos a una de las plazas centrales más importantes de Helsinki, La Plaza Rautatientori

Rautatientori

En la plaza Rautatientori encontramos el Teatro Nacional de Finlandia, la estación central de ferrocarril de Helsinki y la Galería Nacional de Finlandia.

Teatro Nacional de Finlandia

El teatro se fundó en 1872 en la localidad de Pori, pero actualmente se encuentra en un edifico de Helsinki.  Se conocía como Teatro finlandés hasta 1902. Es el teatro más antiguo donde se han representado obras en finés.

Estación Central de Helsinki

La estación central de Helsinki es el edifico más visitado de Helsinki, y es que unas 200.000 personas usan a diario esta estación.

Se encuentra la red local de cercanías de Helsinki así como la estación de tren a diversos puntos nacionales. También hay trenes internacionales, como el que llega a San Petersburgo. 

Galería Nacional de Finlandia

Es la principal institución y museo de arte de Finlandia.​ Está compuesto por un complejo de tres museos de arte en Helsinki, que incluye el Museo de Arte Ateneum, el Museo de Arte Contemporáneo de Kiasma y el Museo de Arte Sinebrychoff.

Cuando llegamos a esta plaza decidimos desayunar y compramos unos bollos y unos cafés calientes.

Yo en Copenhague me resfrié y me pasaré todo el viaje renqueando, porque no terminaré de recuperarme. Así que nos apetece tomar algo caliente, pero vistos los precios aquí, mejor compramos en un súper.

Aquí ya empezamos a ver la cantidad de máquinas tragaperras que se encuentran por todas partes. No era solamente en el ferri, si no que es algo cultural. Mucha gente jugando, lamentablemente.

Tras haber entonado el cuerpo, seguimos descubriendo los lugares que hay que ver en Helsinki en un día.

Llegamos a la plaza del Senado.

Plaza del Senado

La Plaza del Senado de Helsinki concentra el poder político, religioso, científico y comercial en el centro de la ciudad.

Es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad

Catedral de Helsinki

En la Plaza del Senado se encuentra también la Catedral de Helsinki. La iglesia fue construida como homenaje al gran duque Nicolás I, zar de Rusia; hasta la independencia de Finlandia en 1917, se llamó “Iglesia de San Nicolás”

Fue el proyecto arquitectónico de mayor duración de Ludvig Engel. Trabajó en esta construcción desde 1818 hasta su muerte, en 1840, pero su construcción no se terminó hasta 1852.

Las obras fueron terminadas por Ernst Lohrmann, quien añadió cuatro pequeños domos que enfatizan la similitud con la Catedral de San Isaac de San Petersburgo, la cual sirvió de modelo para la de Helsinki

Relandesgrund Majakkalaiva

Es un antiguo barco que hoy es un restaurante. Es bastante curioso de ver y seguro que es un placer disfrutar de algún plato típico en su interior.

Catedral Ortodoxa Uspenski

El nombre real es La catedral de la Dormición de María, se trata de la Catedral Ortodoxa de Finlandia.

Está  inspirada en motivos típicos del arte moscovita del siglo XVI.

Está  construida con trece cúpulas que representan a Cristo y los doce Apóstoles, destaca también por la cantidad de iconos de su interior.

La Catedral Uspenski se considera como la iglesia ortodoxa más grande de Europa Occidental

Aprovechamos a entrar porque se encontraba abierta. El acceso es gratuito, por lo que no podéis dejar pasar la oportunidad de ver una iglesia tan diferente a lo que estamos acostumbrados.

Por dentro es preciosa aunque bastante oscura. O al menos nos dio esa impresión.  Eso si, hacía un calorcito que daba gusto. Porque no había misa en ese momento, si no igual nos lo hubiéramos pensado, jajaja. 

Desde la Catedral de Uspenski hay unas vistas espectaculares de la Catedral de Helsinki. No podéis iros de aquí sin admirarla en la distancia para poder valorar realmente su tamaño.

Ravintola Nokka

Otro restaurante que nos pareció muy curioso, aunque cuando lo visitamos nosotros no eran horas de entrar a comer a ninguna parte.

Tiene que ser un sitio muy interesante para comer en Helsinki y muy original desde luego.

Isla de Soumenlinna, Patrimonio Mundial de la Unesco

La Isla de Soumenlinna es la fortaleza militar por excelencia de la ciudad de Helsinki y fue declarada Patrimonio Mundial de la Unesco.

Suomenlinna fue construida sobre seis islas por el Reino de Suecia en 1748 para tratar de evitar el avance marítimo de la Rusia imperial.

Como llegar a la Isla de Soumenlinna

Ferry. Se toma en la Plaza del Mercado (Kauppatori). Son válidos los tickets de transporte urbano (HSL), con precios desde 2,80€. El trayecto dura unos 15-20 minutos y sólo hay un muelle donde desembarcar.

Bus acuático JT-Line. También se toman en la Plaza del Mercado, pero en el otro extremo. No son válidos los tickets de transporte público. Los precios rondan los 8€ (ida y vuelta)

Breve historia de la Fortaleza de Suomenlinna

Suomenlinna fue construida sobre seis islas por el Reino de Suecia en 1748, como medio para intentar evitar el avance marítimo de las tropas Rusas. Sin embargo, en 1808 la fortaleza se rindió al ejército ruso, quienes la ocuparon durante más de 100 años, hasta que Finlandia se declaró independiente a finales de 1917.

Nada más tomar el control de la fortaleza, los fineses rebautizaron la antigua Sveaborg (castillo sueco) como Suomenlinna (castillo finlandés), aunque hoy en día se sigue conociendo por ambos nombres.

En 1973 el ejército abandonó la isla y en 1991 el conjunto histórico fue declarado Patrimonio Mundial. Una de las fortalezas militares más grandes del mundo.

El archipiélago de Soumenlinna está formado por seis islas, entre las cuales, conectadas entre sí, hay varios museos, además de un faro y un submarino.

Todos se pueden visitar, pero son de pago, cada uno independiente. Nosotros no somos mucho de visitar museos militares, por lo que no entramos en ninguno.

La Fortaleza de Suomenlinna es un conjunto de antiguos bastiones, murallas y edificios históricos repartidos por toda la isla. En cuanto se llega, te topas con un cartel, con las indicaciones de la Ruta Azul, que es el camino sugerido para no perderse ninguno de los sitios de interés. Todo el recorrido, de norte a sur, no tiene más de 1.5 km de distancia, aunque se hará mucho más si os salís de la ruta principal para investigar por todos los recovecos.

Para nosotros la Isla de Soumenlinna fue un soplo de aire puro. Llevábamos varias horas en la ciudad, muertos de frío a menos de 6º grados y no veíamos nada que nos motivara realmente.

En el rato que estuvimos en Soumenlinna, salió el sol y comenzó a calentarnos el cuerpo, alcanzando unos agradables 20º grados, que nos hicieron olvidarnos de los abrigos un rato, y nos cambió el humor.

Exploramos todos sus rincones aunque no deja de ser una fortaleza militar.

Algo que nos sorprendió muchísimo, como ya comentamos antes, es la cantidad de máquinas recreativas que encontramos. Aquí, en una isla en mitad del Báltico, en un supermercado pequeño que no tenía más que cuatro cosas básicas, encontramos otra máquina recreativa. Algo que encontramos bastante durante todo el día.

Helsinki va acercándose a nosotros a medida que el ferry avanza desde la isla de Suomenlinna. Se ve hermosa la capital de Finlandia desde las aguas del Báltico, un punto de vista que nos ofrece otra imagen de la ciudad

En la  Isla de Suomenlinna hemos estado tan a gusto tomando el sol, que literalmente hemos perdido la noción del tiempo y cuando nos queremos dar cuenta son las 3 de la tarde. Así que decidimos regresar a Helsinki para intentar comer en algún lugar un poco decente. 

Ayuntamiento de Helsinki

El Ferry nos deja en la plaza del Ayuntamiento y damos una vuelta rápida para ver si encontramos algún lugar donde comer.

Nos conformamos con cualquier cosa, y es que las horas que son, el hambre acecha y mucho.

En la plaza del Ayuntamiento se encuentra evidentemente, el Ayuntamiento de Helsinki, también es conocido como Kaupungintalo.

Inicialmente fue diseñado como un hotel de entretenimiento cultural por el famoso arquitecto alemán Carl Ludvig Engel en 1833.

Pero en esta plaza no encontramos nada. Buscamos algunos de los lugares que llevábamos recomendados para comer y estaban todos cerrados por las horas que eran.

Decidimos ir a la calle principal de Helsinki, pensando que allí encontraríamos alguna cadena rápida de alimentación de conocidas marcas, que normalmente evitamos, pero que en estas situaciones nos salvan de un apuro como el día que llegamos a Moscú.

Aleksanterinkatu

La calle comercial más importante de Helsinki y pensamos que como ocurre en Madrid, encontraríamos varios lugares para comer, aunque fuesen cadenas de comida rápida.

Evidentemente, no es España, ni mucho menos Madrid y no encontramos ningún lugar donde comer. Llevaba varios sitios apuntados, que a esas horas estaban más que cerrados. Terminamos comiendo en un buffet de mala muerte, de cuyo nombre no quiero acordarme y que es mejor olvidar. Mejor hubiera sido comprar algo en un súper, pero bueno otro fail más para esta ciudad que tan poco nos ha motivado.

Tras la “grandiosa” comida continuamos con la vista a la ciudad y decidimos llegar a la Iglesia de Piedra.

Iglesia de Piedra (Temppeliaukion Kirkko)

La Iglesia de Temppeliaukio es una de las atracciones turísticas de la ciudad y es por que está construida entre la roca, de ahí el nombre de Piedra.

El interior se excavó en la roca, aunque está bañado por la luz natural que entra a través de su cúpula acristalada. Consiguiendo ser una de las iglesias más luminosas que hemos visitado en nuestros viajes. Y creemos que gana en originalidad a aquella que vimos en Liverpool.

La iglesia se usa con frecuencia como local de conciertos gracias a su excelente acústica. Esta cualidad se consigue por las superficies de roca rugosa que se mantiene prácticamente sin labrar.

Nos sorprendió mucho los neones luminosos que nos encontramos en su interior, así como los carteles indicando que tenían wifi gratuito.

Es algo que no estamos acostumbrados a verlo y de hecho creo que es la primera vez que vemos los neones, así como que tengan wifi disponible.

Los neones los hemos llegado a ver en otros lugares, pero lo del wifi no. Qué modernos los helsinguinos.

También nos encontramos con que era el Eurobasket en la ciudad, así que no podía faltar una foto, jeje.

Monumento a Sibelius

Un monumento que llevábamos apuntado, pero ya no tuvimos ganas de ir a visitar, porque se encontraba bastante lejos es el monumento a Sibelius. Se trata de un monumento dedicado al compositor finlandés Jean Sibeliusy localizado en el parque del mismo nombre.

Parece ser que es uno de los lugares más visitados de Helsinki, pero a nosotros no nos motivó demasiado.

En realidad Helsinki nos había dejado fríos, no solo por la temperatura tan gélida que encontramos, sino porque realmente no nos llegó a motivar en exceso. Quizá necesitemos darle una segunda oportunidad en un futuro o en otra época del año, pero lo cierto es que no nos entusiasmó demasiado. También es cierto que veníamos de un lugar como Tallin, el día anterior y las expectativas estaban muy altas.

Con el frío metido en el cuerpo y el cansancio haciendo mella, además del resfriado que ya era más que evidente, decidimos volver de regreso al ferri e intentar adelantar nuestra vuelta a uno anterior que salía al que teníamos contratado.

No nos pusieron pegas para embarcar en este, así que en cuanto pudimos nos resguardamos del frío en su interior.

Uno de los mejores atardeceres que hemos visto, fue en el barco de regreso a Tallin.

Ver ponerse el sol, en el mar no tiene precio. Además como era verano, tardó muchísimo en ponerse el sol. Estuvimos más de una hora haciendo fotos y los colores naranjas no se iban nunca. Un atardecer eterno y de película, que lo recordaremos como uno de los más bonitos que hemos visto y eso que ya llevamos unos cuantos.

Con esto pusimos fin a un día en Helsinki y nos vamos a dormir que necesitamos recuperar horas de sueño.

Helsinki nos ha dejado un poco fríos, y no sólo por su temperatura de 6º que nos recibió, sino porque simplemente nos esperábamos mucho más. Claro, que ayer visitando Tallin, el listón estaba muy alto y era fácil llevarse esta decepción.

Aun así creemos que merece la pena dedicar un día a conocer la capital de Finlandia. Volveremos para darle otra oportunidad cuando viajemos a Laponia.

¿Crees que nos hemos dejado cosas que deberíamos haber visto? Cuéntanoslo en comentarios para la próxima vez que volvamos

De momento seguimos con nuestro viaje por las Cápitales Bálticas. ¿ Te vienes?

Mapa con los lugares qué ver en Helsinki en un día

Roadtrip por las Capitales Bálticas con Copenhague y Helsinki:

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